25 may 2009

Cuando el miedo paraliza

Durante toda nuestra vida experimentamos muchos sentimientos que nos sorprenden y a veces si no los controlamos nos dejan paralizados sin poder responder y actuar cuando se presentan.
Algunos de esos sentimientos, sensaciones que nos acompañan son el amor, el odio, la pasión y entre otros, el miedo, del cual hoy, les quiero hablar.
Si nos remitimos a la definición que da la Real Academia Española, se define por miedo a aquella perturbacion angustiosa del ánimo frente al peligro.Bien, estaríamos de acuerdo hasta aquí, si todos pensaramos que en peligro estamos sólo en algunas ocasiones y que el miedo es una sensación normal cuando el peligro es real. Ocurre que nuestra mente nos puede jugar una mala pasada y nos puede hacer creer que todas las situaciones de la vida, hasta las más cotidianas como por ejemplo cruzar una calle, viajar en automóvil,subir a un ascensor o viajar en subte o colectivo se conviertan en las situaciones más peligrosas de nuestras vidas. Estos pensamientos intrusivos que invaden nuestra mente pueden traer como consecuencia que evitemos realizar determinadas actividades por miedo y que disminuya nuestra funcionalidad dejándonos paralizados ante ciertas actividades cotidianas.
Cuando el miedo se convierte en nuestro enemigo y nos acompaña día a día podemos experimentar un ataque de pánico, también llamado crisis de angustia.
Estos ataques de pánico se producen cuando hay una respuesta mental y corporal excesivas o inadecuadas, ante situaciones comunes como por ejemplo realizar un viaje en auto para irse de vacaciones.
Todos los seres humanos experimentamos ansiedad en nuestras vidas y sin un cierto grado de ella no podríamos vivir. Por ejemplo para desempeñarnos eficientemente en nuestro trabajo necesitamos de ella, es decir que la ansiedad es adaptativa. Pero en algunas personas este grado de ansiedad se presenta en exceso y por ello los cambios en el cuerpo se presentan como peligrosos y las mantienen en alerta.Por ello ante cualquier situación cotidiana evaluada como peligrosa una persona con un grado de ansiedad excesiva va a responder con su mente y su cuerpo para afrontar el peligro que cree inminente. Y aquí la persona experimentará diferentes sensaciones provocados por cambios fisiológicos asombrosos como palpitaciones, sacudidas del corazón o elevación de la frecuencia cardíaca, sudación, temblores, sensación de ahogo,opresión o malestar en el pecho,náuseas, miedo a morir o a volverse loco y muchas otras más. Estos cambios en el organismo se deben a uno de los mecanismos de respuesta de la ansiedad, el fisiológico.
Todas estas respuestas cumplen la función de preparar a la persona para afrontar ese peligro que cree que va a afrontar del modo más eficaz posible. En estos casos este miedo intenso,el ataque de ´pánico es patológico porque hay una sobrevaloración del peligro ante una situacion común.Es decir el componente cognitivo, los pensamientos que tenemos sobre determinada situación son los responsables de que se produzca esta crisis. El hecho de evaluar catastróficamente una situación es el disparador del ataque de pánico. Por ello desde la terapia cognitiva se propone realizar un trabajo de reconocimiento de aquellos pensamientos que dan origen a esa experiencia que aterra y paraliza a las personas que la padecen, para luego poder cuestionarlos y guiar a las personas a que comprueben que estos pensamientos no tienen forma de poder sostenerlos si buscamos evidencias y pensamos en probabilidades.

Licenciada Valeria Medina.

29 abr 2009

Lista de distorsiones cognitivas
1.Pensamiento todo-o-nada: Es un pensamiento dicotómico en donde la persona no ve puntos intermedios, algo es de una manera o todo lo contrario. Ej.: Soy el mejor o soy el peor.
2.Sobregeneralización - Tomar casos aislados y generalizar su validez para todo.
3.Filtro mental – Enfocarse sólo en aquellos aspectos de una situación o persona que nos preocupan. Ej.: Una persona con ansiedad social prestará mayor atención a los gestos de desaprobación que los demás. En cambio los gestos de aprobación tal vez no serán percibidos.

4. Lectura de pensamiento – creer que se sabe lo que están pensando o sintiendo los demás.
5.Magnificación y Minimización - Subestimar y-o sobrestimar ciertas situaciones o resultados.
6. Catastrofización - Imaginarse y ruminar acerca del peor resultado posible, sin importar lo improbable de su ocurrencia.
6.Razonamiento emocional – Creer que algo es real porque se lo siente así.
7.Debeísmo - Concentrarse en lo que la persona piensa que "debería" ser en lugar ver las cosas somo son, y tener reglas rígidas que se piensa que deberían aplicarse sin importar el contexto situacional.
8.Personalización - Consiste en asumir que uno mismo u otros han causado cosas directamente, cuando muy posiblemente no haya sido el caso en realidad.

29 mar 2008

Estrés

En nuestra época, se habla mucho del estrés pero no siempre la información que encontramos es buena. El estrés, antes que nada, es un concepto. Esto significa que no es observable directamente, sino que es una manera que tenemos los científicos de hablar acerca de determinados procesos que ocurren en nuestro organismo o de un tipo de situación.

El estrés es un recurso que desarrollaron muchas especies para lograr una mayor probabilidad de supervivencia. Veamos un ejemplo para la mejor comprensión de los conceptos que explicaremos: Supongamos que un conejo observa que a unos cien metros hay un león que lo ha ubicado. Esa es una situación clara de supervivencia. El conejo si quiere sobrevivir necesitará que todos los procesos que realice su organismo apunten a afrontar esa situación. Para ello, se activa una muy importante y primitiva zona del cerebro que se llama sistema límbico. El sistema límbico es el encargado de procesar las emociones de nuestro estresado conejo. En este caso, la emoción que despertará en el conejo es la ansiedad, necesaria para enfrentar al león. A partir de un pequeño órgano llamado Amígdala, este sistema interpreta la situación como peligrosa y produce una cascada hormonal (a través del sistema simpático) que es la responsable de los cambios que el conejo sentirá. Estas hormonas (entre ellas la adrenalina y la noradrenalina) modifican el metabolismo del organismo preparando al conejo para luchar o para huir. Pensemos. Si nuestro conejo debe luchar o huir del león, deberá tener mucha energía en sus extremidades. La energía viaja en la sangre y lo que impulsa la sangre es el corazón. Por ello, lo primero que le sucederá al conejo es que si corazón comenzará a latir a un ritmo muy acelerado. De ese modo, su sangre transportará mayor glucosa (que es como viaja la energía) a sus extremidades y será más rápido y más fuerte para luchar o huir del león. De pronto, sus extremidades se llenarán de energía que, de no ser utilizada, le producirá temblores.

Otro de los procesos bioquímicos que le ocurrirán a nuestro animalito es que comenzará a hiperventilar, esto es que respirará de manera muy agitada. Con esto el organismo pretende tomar mucho oxígeno que es necesario para los grandes desgastes físicos que deberá soportar el animal.

La explicación dada es aplicable también al hombre. El cerebro del hombre evolucionó durante miles de años para llegar a ser como es ahora. Esta evolución fue por partes. Lo más primitivo en él es la parte que regula la supervivencia como ser la respiración y la actividad del corazón. Luego, se cree, evolucionó el sistema límbico (antes explicado someramente) y, finalmente, aquello que nos permite ser como somos, la corteza cerebral. La corteza cerebral procesa nuestros pensamientos y nuestra capacidad de hablar, entre otras cosas.

El hombre comparte con el resto de los mamíferos las zonas más primitivas del cerebro por lo que la explicación dada utilizando al conejo como ejemplo se dará de manera casi idéntica en nosotros. La diferencia sustancial se hallará en las ideas que, en el hombre, intervienen en el proceso de la ansiedad.

Recuerde la última vez que estuvo ansioso y comprenderá cómo se sintió nuestro conejo de la explicación.

15 mar 2008

¿Cuándo no respeto mis propios Derechos?
Todos, por el hecho de ser personas, gozamos de los llamados Derechos Humanos. Los derechos Humanos son aquellas cosas que debemos tener garantizadas por los distintos organismos nacionales e internacionales pero, fundamentalmente, por nuestra propia conducta. Somos nosotros los primeros que debemos hacer cumplir aquello que nos corresponde como seres humanos. Cuando son vulnerados nuestros derechos, debemos tener la capacidad para enfrentar la situación y lograr que nos los reconozcan y cumplan.
Samanta sufre de un desorden de Vulnerabilidad Emocional. Este desorden se caracteriza por una gran dificultad para tolerar las propias emociones y las ajenas. La gente vulnerable emocionalmente siempre se siente sola y no puede tolerarlo. Eso la lleva a realizar cualquier cosa para evitar la situación que tanto la angustia. Samanta, por ejemplo, Toleraba las manipulaciones evidentes y las agresiones graves de una amiga (que no era tal) sólo porque, por lo menos, estaba con ella en algunos momentos. Samanta no podía lograr ser respetada y ser tratada con dignidad.
Muestra de derechos humanos básicos

1- El derecho a mantener tu dignidad y respeto comportándote de forma habilidosa o asertiva mientras no violes los derechos de los demás.

2- El derecho a ser tratado con respeto y dignidad.

3- El derecho a rechazar peticiones sin tener que sentirte culpable o egoísta.

4- El derecho a experimentar y expresar tus propios pensamientos.

5- El derecho a detenerte y pensar antes de actuar.

6- El derecho a cambiar de opinión.

7- El derecho a pedir lo que querés (dándote cuenta que la otra persona tiene el derecho a decir que no).

8- El derecho a hacer menos de lo que humanamente sos capaz de hacer.

9- El derecho a ser independiente.

10- El derecho a decidir qué hacer con tu cuerpo, tiempo y propiedad.

11- El derecho a pedir información.

12- El derecho a cometer errores.

13- El derecho a sentirte a gusto con vos mismo.

14- El derechos a tener necesidades propias y que sean importantes como las de los demás.

15- El derecho a mantener opiniones y expresarlas.

16- El derecho a decidir si satisfacés las expectativas de otras personas o si te comportás siguiendo tus intereses.

17- El derecho a hablar de un problema con la persona involucrada y aclararlo.

18- El derecho a obtener aquello por lo que pagás.

19- El derecho a escoger no comportarte de manera asertiva o socialmente habilidosa.

20- El derecho a tener derechos y defenderlos.

21- El derecho a ser escuchado y tomado en serio.

22- El derecho de estar solo cuando así lo escojas.

23- El derecho a hacer cualquier cosa mientras no violes los derechos de otra persona.
No hacer respetar nuestros derechos es una buena razón para consultar a un terapéuta cognitivo.

Algunas Técnicas para controlar la ansiedad
Técnicas de relajación

Respiración lenta o diafragmática: El diafragma divide el contenido del pecho y el contenido del estómago. Cuando hinchamos el estómago, el diafragma desciende y los pulmones pueden expandirse más permitiendo una respiración muy profunda. La técnica consiste en hinchar el estómago al inhalar (siempre por la nariz) y volverlo a su posición inicial al exhalar. La exhalación debe llevarnos el doble de tiempo que la inhalación. Habría practicar esta técnica dos veces por día durante una 15 o 20 minutos cada vez.
Veamos un ejemplo. Pablo está a punto de tener una entrevista laboral muy importante. Estuvo buscando trabajo durante mucho tiempo, sin conseguirlo. Finalmente, ahora tiene una oportunidad bastante clara. Es esperable que se ponga ansioso desde el día anterior (si no lo hace antes) y que, antes de entrar a la misma sienta cierto malestar fisiológico (en el cuerpo). Estos cambios fisiológicos se deben a la activación de una parte de nuestro sistema nervioso periférico que se llama sistema simpático. Justamente provoca los cambios en el cuerpo necesarios para luchar o huir (ver apartado), Entre ellos, alguno de los siguientes:

Temblor en las rodillas.
Brazos rígidos.
Automanipulaciones (rascarse, frotarse).
Limitación del movimiento (manos en los bolsillos, en la espalda, etc.)
Temblor en las manos.
Sin contacto ocular.
Músculos de la cara tensos (muecas, tics, etc.)
Cara inexpresiva.
Cara pálida.
Sonrojo o rubor.
Humedecerse los labios.
Tragar saliva.
Respirar con dificultad.
Respirar más rápido.
sudar (cara, manos, etc.)
Mucosidad en la voz.
Tartamudeos o frases entrecortadas.
Correr o aligerar el paso.
Balancearse.
Despejar la garganta.
Boca seca.
Dolor o acidez en el estómago.
Aumento de la tasa cardíaca.
Balanceo de piernas cuando se está sentado.
Morderse las uñas.
Morderse los labios.
Sentir náuseas.
Sentirse mareado.
Sentir como que se ahogara.
Quedarse inmovilizado.
No saber qué decir.
La respiración lenta o diafragmática ayudará a Pablo a Activar otro sistema del sistema nervioso que se llama para simpático y que tiene como función hacer todo lo contrario al sistema simpático, esto es relajarnos. Con la respiración lenta, Pablo podría aliviar notablemente sus síntomas que tanto lo incomodan.

Técnicas de Distracción

Centrarse en un objeto: Se trata de llevar nuestra atención a un objeto que sea suficientemente complejo y comenzar a describirlo minuciosamente.
En la situación antes descripta, Pablo comenzará a pensar en ciertas cosas negativas. Por ejemplo que el entrevistador notará sus síntomas y eso le jugará en contra, o que es una vergüenza que le suceda eso, etc..
Esta técnica de distracción y otras ayudan a poder liberarnos de aquellos pensamientos negativos e innecesarios que complican nuestro desempeño en diversas situaciones.



2 mar 2008

¿Cuáles son las herramientas de la Terapia Cognitiva?

Todo tratamiento psicológico serio utiliza técnicas propias pero incorpora también técnicas provenientes de otros campos. La terapia cognitiva se sirve de técnicas cognitivas, técnicas conductuales y técnicas fisiológicas, entre otras.

Técnicas cognitivas


El objetivo de una terapia cognitiva es el reconocimiento de la manera en que el paciente concibe el mundo que lo rodea, esto es qué piensa de sí mismo y de los otros. La palabra importante en la oración anterior es pensar, ya que cognición es pensamiento. Veamos un ejemplo. Cristian es estudiante de historia. No ha tenido malos resultados en los exámenes, pero siempre que debe presentarse a uno se pone muy ansioso. Generalmente, antes de entrar a rendir piense que va a ser muy difícil que apruebe, que no estudió lo suficiente, que va a hacer un papelón, que los docentes no lo van a querer aprobar si está nervioso, que sus familiares van a pensar que es un tonto si no aprueba. Todos estos pensamientos, desbordan a Cristian. Le impiden concentrarse en lo que tiene que saber ya que su atención está puesta no en su conocimiento, sino en todos los posibles aspectos negativos de la situación futura.
Cristian, por supuesto, tiene que aprender a controlar su pensamiento y para ello, hay técnicas cognitivas muy específicas y efectivas.

Técnicas fisiológicas

Porque Cristian piensa en todos esos posibles aspectos negativos de su examen es que su cerebro evalúa la situación como peligrosa y activa una cascada de cambios hormonales que lo prepararán para luchar o para huir (ver apartado). Sin embargo, ninguna de esas conductas es necesaria ni apropiada para la situación. De manera tal que Cristian comenzará a sentir que su corazón late más fuerte, que tiene ganas de ir al baño, que lo invade un calor incomprensible, que se le hace un nudo en la garganta, que le tiembla la voz. Cuando Cristian sienta todo esto, su cuerpo sentirá que efectivamente, la situación es peligrosa y, por lo tanto, aumentará todos esos cambios fisiológicos. La situación produce una escalada que puede terminar con la huida desesperada de nuestro estudiante.


Técnicas conductuales


Todos los procesos descriptos anteriormente se dan de manera casi simultánea. Cristian no notará que son cambios lógicos ante la interpretación que está realizando de la situación. Cuando todos estos cambios estén activados, su cuerpo y su “mente” lo empujarán a evitar la situación penosa. Si Cristian hace eso, se tranquilizará inmediatamente, ya que se detendrá toda la secuencia inicial porque ha abandonado la situación y, por lo tanto, su cerebro cesa la activación ante el mismo. Sin embargo, Cristian comenzará a sentirse muy angustiado por no haber rendido su final y la evaluación que haga de su desempeño será muy negativa y muy perdurable en el tiempo.
Si se hubiera quedado, podría haber comprobado que su ansiedad hubiera decaído o disminuído.
Afrontar los miedos es la primera manera de solucionar nuestras fobias. Hay determinadas conductas que generan ansiedad, angustia, miedo, depresión. En la terapia se trata de ubicarlas, preparar al paciente para afrontarlas y así, poder solucionarlas.

16 feb 2008

¿Por qué consultar a un psicólogo?


Hay, fundamentalmente, tres razones por las cuales una persona puede consultar a un psicólogo: crecimiento personal, crisis vital y desorden mental.

Crisis Vital

Marcelo es un profesional de la industria. Tiene una esposa y tres hijos a los que adora. Desde que se recibió trabajo en empresas en las que le fue muy bien. Es una persona muy responsable. Se ocupa de sus hijos y de su esposa.
Hace un tiempo, logró entrar en sociedad con tres conocidos. Entre los cuatro pudieron montar una pequeña empresa. Su nivel profesional y económico creció en muy poco tiempo. Estos cambios produjeron un desajuste en la vida cotidiana de la pareja. Si bien no sufría de ningún trastorno mental, decidió consultar para lograr acomodarse a la nueva situación que estaba viviendo.
Por crisis vital se entiende todos aquellos cambios que suceden en la vida de cualquier persona como cambiar de trabajo, perder a un ser querido, etc..
Todos tenemos ciertas situaciones que no podemos resolver, ya sea porque no podemos verlas con claridad, porque tenemos miedo de no acertar en la opción correcta, porque no podemos decidir, etc.. Cuando esto sucede es conveniente consultar al terapeuta.
Con Marcelo trabajamos principalmente sus creencias acerca de lo que estaba sucediéndole, sus expectativas, cómo pensaba que lo veía el resto de su familia, con qué creencias de los otros chocaban las suyas, etc.. Tenía pequeños disgustos cotidianos con su mujer, por lo que trabajamos con técnicas de resolución de problemas.

Crecimiento Personal

Adriana es ama de casa. Tiene 38 años y vive con su marido y sus dos hijos de 9 y 11 años. Desde que quedó embarazada de su primer hijo, se dedicó a su crianza y a los quehaceres de la casa. No tiene ningún conflicto con ello, ya que fue decisión de la pareja, no fue ninguna imposición. Sin embargo, hay muchas cosas que le hubieran gustado hacer y que no pudo hacer por sus ocupaciones, como estudiar una carrera o tener emprendimientos económicos. Decidió consultar por recomendación de una amiga que se lo aconsejó.
A veces nos sentimos atascados o sentimos que no podemos desarrollar nuestros planes. Hablamos de crecimiento personal cuando el problema tiene que ver con el desarrollo personal de uno mismo, con nuestras expectativas y deseos. Se trata de poder lograr aquellas cosas que deseamos hacer en la vida y que, por algún motivo, no podemos hacer.
Con Adriana, nos centramos en cómo organizar su tiempo de manera tal que le alcance para hacer sus tareas y poder comenzar con alguno de sus emprendimientos; pero antes tuvimos que trabajar con sus creencias sobre sí misma porque se hallaba un poco frenada ante su pensamiento de que ya a su edad o con sus ocupaciones nada podía hacer.

Desorden mental


Gabriela siempre había sido ansiosa. Desde chica tuvo dificultades para poder esperar. Sin embargo su vida transcurrió sin mayores inconvenientes. Un día, cuando se dirigía a su trabajo, sintió que su corazón se aceleraba un poco. Inmediatamente pensó que tendría un infarto. Comenzó a sentir calor y a sudar. Su corazón se aceleraba cada vez más y más. Estaba segura que moriría en ese momento. La gente se acercó a socorrerla. Sentía temblores en las extremidades y lloraba por la angustia. Finalmente, luego de un rato se le pasaron los síntomas y sólo le quedaron ciertos dolores musculares, un cansancio tremendo y un miedo casi insoportable a que le pase de nuevo.
Afortunadamente, Gabriela no tuvo un infarto sino un ataque de pánico. Cuando el ataque de pánico no forma parte de otro desorden como síndrome (ver apartado), hablamos de un trastorno del pánico que es una patología que, tratada correctamente se soluciona en poco tiempo.
Un desorden mental no implica locura como cree mucha gente. Lamentablemente, suele suceder que socialmente se asocia de manera negativa la psicología con la locura y, por ciertos prejuicios, mucha gente no concurre al consultorio por miedo al señalamiento social. Esto es absolutamente falso. En el ejemplo citado, Gabriela no estaba loca (que, por cierto, no es un término que pertenezca a la psicología) sino que tenía un problema de ansiedad, cada vez más común, que se halla tipificado en los manuales diagnósticos como trastorno mental.
Hoy en día, existen tratamientos específicos para trastornos específicos. Esto significa que el trabajo que tuvimos que realizar con Gabriela, las técnicas que utilizamos fueron distintas que las técnicas que utilizaríamos si hubiese tenido otro desorden (ver apartado).
La cantidad de desórdenes mentales que figuran en los manuales es muy amplia y van desde un problema de ansiedad como el de Gabriela hasta algunos desórdenes más complejos como los trastornos psicóticos.