16 feb 2008

¿Por qué consultar a un psicólogo?


Hay, fundamentalmente, tres razones por las cuales una persona puede consultar a un psicólogo: crecimiento personal, crisis vital y desorden mental.

Crisis Vital

Marcelo es un profesional de la industria. Tiene una esposa y tres hijos a los que adora. Desde que se recibió trabajo en empresas en las que le fue muy bien. Es una persona muy responsable. Se ocupa de sus hijos y de su esposa.
Hace un tiempo, logró entrar en sociedad con tres conocidos. Entre los cuatro pudieron montar una pequeña empresa. Su nivel profesional y económico creció en muy poco tiempo. Estos cambios produjeron un desajuste en la vida cotidiana de la pareja. Si bien no sufría de ningún trastorno mental, decidió consultar para lograr acomodarse a la nueva situación que estaba viviendo.
Por crisis vital se entiende todos aquellos cambios que suceden en la vida de cualquier persona como cambiar de trabajo, perder a un ser querido, etc..
Todos tenemos ciertas situaciones que no podemos resolver, ya sea porque no podemos verlas con claridad, porque tenemos miedo de no acertar en la opción correcta, porque no podemos decidir, etc.. Cuando esto sucede es conveniente consultar al terapeuta.
Con Marcelo trabajamos principalmente sus creencias acerca de lo que estaba sucediéndole, sus expectativas, cómo pensaba que lo veía el resto de su familia, con qué creencias de los otros chocaban las suyas, etc.. Tenía pequeños disgustos cotidianos con su mujer, por lo que trabajamos con técnicas de resolución de problemas.

Crecimiento Personal

Adriana es ama de casa. Tiene 38 años y vive con su marido y sus dos hijos de 9 y 11 años. Desde que quedó embarazada de su primer hijo, se dedicó a su crianza y a los quehaceres de la casa. No tiene ningún conflicto con ello, ya que fue decisión de la pareja, no fue ninguna imposición. Sin embargo, hay muchas cosas que le hubieran gustado hacer y que no pudo hacer por sus ocupaciones, como estudiar una carrera o tener emprendimientos económicos. Decidió consultar por recomendación de una amiga que se lo aconsejó.
A veces nos sentimos atascados o sentimos que no podemos desarrollar nuestros planes. Hablamos de crecimiento personal cuando el problema tiene que ver con el desarrollo personal de uno mismo, con nuestras expectativas y deseos. Se trata de poder lograr aquellas cosas que deseamos hacer en la vida y que, por algún motivo, no podemos hacer.
Con Adriana, nos centramos en cómo organizar su tiempo de manera tal que le alcance para hacer sus tareas y poder comenzar con alguno de sus emprendimientos; pero antes tuvimos que trabajar con sus creencias sobre sí misma porque se hallaba un poco frenada ante su pensamiento de que ya a su edad o con sus ocupaciones nada podía hacer.

Desorden mental


Gabriela siempre había sido ansiosa. Desde chica tuvo dificultades para poder esperar. Sin embargo su vida transcurrió sin mayores inconvenientes. Un día, cuando se dirigía a su trabajo, sintió que su corazón se aceleraba un poco. Inmediatamente pensó que tendría un infarto. Comenzó a sentir calor y a sudar. Su corazón se aceleraba cada vez más y más. Estaba segura que moriría en ese momento. La gente se acercó a socorrerla. Sentía temblores en las extremidades y lloraba por la angustia. Finalmente, luego de un rato se le pasaron los síntomas y sólo le quedaron ciertos dolores musculares, un cansancio tremendo y un miedo casi insoportable a que le pase de nuevo.
Afortunadamente, Gabriela no tuvo un infarto sino un ataque de pánico. Cuando el ataque de pánico no forma parte de otro desorden como síndrome (ver apartado), hablamos de un trastorno del pánico que es una patología que, tratada correctamente se soluciona en poco tiempo.
Un desorden mental no implica locura como cree mucha gente. Lamentablemente, suele suceder que socialmente se asocia de manera negativa la psicología con la locura y, por ciertos prejuicios, mucha gente no concurre al consultorio por miedo al señalamiento social. Esto es absolutamente falso. En el ejemplo citado, Gabriela no estaba loca (que, por cierto, no es un término que pertenezca a la psicología) sino que tenía un problema de ansiedad, cada vez más común, que se halla tipificado en los manuales diagnósticos como trastorno mental.
Hoy en día, existen tratamientos específicos para trastornos específicos. Esto significa que el trabajo que tuvimos que realizar con Gabriela, las técnicas que utilizamos fueron distintas que las técnicas que utilizaríamos si hubiese tenido otro desorden (ver apartado).
La cantidad de desórdenes mentales que figuran en los manuales es muy amplia y van desde un problema de ansiedad como el de Gabriela hasta algunos desórdenes más complejos como los trastornos psicóticos.

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