29 mar 2008

Estrés

En nuestra época, se habla mucho del estrés pero no siempre la información que encontramos es buena. El estrés, antes que nada, es un concepto. Esto significa que no es observable directamente, sino que es una manera que tenemos los científicos de hablar acerca de determinados procesos que ocurren en nuestro organismo o de un tipo de situación.

El estrés es un recurso que desarrollaron muchas especies para lograr una mayor probabilidad de supervivencia. Veamos un ejemplo para la mejor comprensión de los conceptos que explicaremos: Supongamos que un conejo observa que a unos cien metros hay un león que lo ha ubicado. Esa es una situación clara de supervivencia. El conejo si quiere sobrevivir necesitará que todos los procesos que realice su organismo apunten a afrontar esa situación. Para ello, se activa una muy importante y primitiva zona del cerebro que se llama sistema límbico. El sistema límbico es el encargado de procesar las emociones de nuestro estresado conejo. En este caso, la emoción que despertará en el conejo es la ansiedad, necesaria para enfrentar al león. A partir de un pequeño órgano llamado Amígdala, este sistema interpreta la situación como peligrosa y produce una cascada hormonal (a través del sistema simpático) que es la responsable de los cambios que el conejo sentirá. Estas hormonas (entre ellas la adrenalina y la noradrenalina) modifican el metabolismo del organismo preparando al conejo para luchar o para huir. Pensemos. Si nuestro conejo debe luchar o huir del león, deberá tener mucha energía en sus extremidades. La energía viaja en la sangre y lo que impulsa la sangre es el corazón. Por ello, lo primero que le sucederá al conejo es que si corazón comenzará a latir a un ritmo muy acelerado. De ese modo, su sangre transportará mayor glucosa (que es como viaja la energía) a sus extremidades y será más rápido y más fuerte para luchar o huir del león. De pronto, sus extremidades se llenarán de energía que, de no ser utilizada, le producirá temblores.

Otro de los procesos bioquímicos que le ocurrirán a nuestro animalito es que comenzará a hiperventilar, esto es que respirará de manera muy agitada. Con esto el organismo pretende tomar mucho oxígeno que es necesario para los grandes desgastes físicos que deberá soportar el animal.

La explicación dada es aplicable también al hombre. El cerebro del hombre evolucionó durante miles de años para llegar a ser como es ahora. Esta evolución fue por partes. Lo más primitivo en él es la parte que regula la supervivencia como ser la respiración y la actividad del corazón. Luego, se cree, evolucionó el sistema límbico (antes explicado someramente) y, finalmente, aquello que nos permite ser como somos, la corteza cerebral. La corteza cerebral procesa nuestros pensamientos y nuestra capacidad de hablar, entre otras cosas.

El hombre comparte con el resto de los mamíferos las zonas más primitivas del cerebro por lo que la explicación dada utilizando al conejo como ejemplo se dará de manera casi idéntica en nosotros. La diferencia sustancial se hallará en las ideas que, en el hombre, intervienen en el proceso de la ansiedad.

Recuerde la última vez que estuvo ansioso y comprenderá cómo se sintió nuestro conejo de la explicación.

1 comentario:

Anónimo dijo...

leo esta muy bueno la verdad

no sabia q escribias tanbien

un abrazo

Alvaro